«El pueblo de El Parao» (II)
Bajo el gobierno colorado, "colectivista", elitista y sectarista del Dr. Julio Herrera y Obes, el día 7 de abril de 1891, "Juca Vergara", en presencia del Escribano Lucas Urrutia, del ayudante Luciano Macedo, del Agrimensor Manuel José Coronel Muniz y del apoderado Juan Augusto Ramírez Álvarez (hombre de confianza de "Juca") comenzó a fraccionar y vender los terrenos, sobre los cuales comenzaría a crecer el pueblo de "El Parao".

El campo, que dio lugar a los terrenos en cuestión; "Juca Vergara", se lo había comprado el día 20 de diciembre de 1877 a su cuñada Luisa Ignacia Sarabia Fagúnez (esposa de Clementino Vergara) la que lo había heredado de su hijo brasileño: José Vergara Sarabia, quien falleció soltero.
Salieron 22 solares, en la margen derecha del arroyo Parao; los cuales tuvieron un total de 21 compradores (dado que la oriental: Petrona Adelaida Das Neves Dávila) compró dos.
Entre los adquirentes, estaba el alemán, quien compró en 290 pesos, 6.650 metros de la manzana 19, de la cual, utilizó la mitad para construir el hotel.
La manzana 19 se ubica entre las calles: General José Artigas, Dionisio Coronel, Coronel Francisco Tajes y Coronel Marcelo Barreto.
La fracción comprada por Claussen, geográficamente se ubica: al Norte (Dionisio Coronel) al Este, con los terrenos adquiridos el mismo día por: Ladislao Silvera, Domingo Cuello Caldas y Manuel Fernández Rivera. Al Oeste (General José Artigas) y al Sur (Coronel Marcelo
Barreto). Para ese año de 1891, decía tener "34 años de edad" (lo que condice satisfactoriamente con la investigación) y si Zuloaga, le hizo o no una ayuda pecuniaria (hecho, que no hay forma de testificar) "el teutón" demostró, que con el fruto de su trabajo ya había adquirido una posición desahogada, que lo trasladaba a una evidente independencia propia.
En 1892, Claussen, compró a "Juca Vergara" un campo baldío de 14 héctareas, 75 áreas y 76 centiáreas, ubicado entre las calles: General Juan Antonio Lavalleja (hoy, boulevard ) General José Artigas, Fortunato Jara y Cebollatí (antigua calle "De las Tropas"); el cual convenientemente alambrado, se usó durante gran parte de la vida del alemán, para largar bueyes y caballos de quienes se hospedaban en el hotel y vacas lecheras, de diferentes vecinos que ocasionalmente, se ocupaban de correr con los gastos de un "personero" y del pastoreo respectivo.
En 1894, fue construida la primera estructura del hotel, de la cual se conoce que el frente (calle Dionisio Coronel) era de paredes de material, techado de zinc inglés y que por ambos costados se levantaban ranchos de terrón y paja, que completaban el alojamiento del mismo.
En la edición Nro. 392 del día 5 de abril de 1896, el periódico olimareño "LA VERDAD", daba a conocer un texto del periodista Juan Paseyro y Monegal (quien residía en "El Parao") y que haciendo un esbozo del adelanto de la población expresaba en una parte:……. "Existen ya cinco casas de comercio; un horno de ladrillo, un taller de herrería; dos de carpintería; dos posadas regularmente atendidas; una cancha de pelota (de mano); dos carnicerías y una iglesia en construcción "…… (El subrayado es mío).
Cae de maduro, que cuando Paseyro y Monegal se refiere a "dos posadas": una, de ellas era, el hotel de Claussen. La otra, se desconoce….Así forjaba el pueblito, cuando recién estaba por cumplir sus seis años de edad, atravesando la incertidumbre del tambaleante gobierno de Juan Idiarte Borda, sin saber que lentamente, estaba ingresando a la antesala de la Revolución de 1897.
CASAMIENTO EN SEGUNDAS NUPCIAS…
El día 30 de enero de 1898, el Cura Vicario de Treinta y Tres José Bergara, bendijo la boda entre Juan Claussen "alemán, viudo de Concordia Bergara, de 38 años de edad, hijo legítimo de Pedro y Margarita Claussen" con Eulalia Pereira Neves "oriental, soltera de veinte y tres años de edad, hija legítima de Cipriano Pereira y de Carlota Zuloaga".
Fueron testigos de dicha boda: Braulio Zuloaga y Fermina Silva Zuloaga (sic)…
En realidad: "Fermina da Silva de Zuloaga", brasileña, era la esposa de Braulio y tíos maternos de la contrayente, quien en realidad se llamaba: Eulalia Confesora Pereira Neves Zuloaga, dado que su progenitor era: Cipriano Pereira Neves y al igual que su madre: Carlota Zuloaga Fernández, eran brasileños.
Tampoco Claussen, tenía "38 años de edad" al contraer matrimonio en segundas nupcias; tenía 42 y verdaderamente, se ignora cuándo y en qué circunstancias enviudó…
No quedó documento alguno de la época, que extienda luz sobre la investigación de marras y que nos diga: fecha, mes y año del deceso de María Concordia Vergara.
Se han detectado en la zona, al menos tres lugares físicos, que obraron como cementerios, donde se hacían enterramientos desde antes de 1897. A excepción de uno, los restantes están totalmente destruidos.
Uno de los cementerios, estaba ubicado en el interior del monte que bordea el arroyo "Corrales del Parao", bastante cerca de la Ruta 91 (Vergara-Charqueada) -hasta ahora se pueden ver algunas sepulturas- y en él, fue sepultado el brasileño José Zuloaga, gran parte de su parentela y vecinos allegados de la zona.
Otro cementerio que obró con carácter de "privado", funcionó desde 1897 hasta 1907, en que fue clausurado por el Concejo Auxiliar de Vergara, por estar dentro del radio urbano del pueblo. Se ubicaba en las manzanas anegadizas, detrás del antiguo cine DAZER (hoy, teatro "Serafín J. García") a la izquierda de la cañada "El Charco" y era propiedad de los hermanos Juan y Bautista Hontou Seré.
El tercer cementerio de la zona, con inhumaciones desde 1835 aproximadamente, funcionaba en la zona rural, dirección Noroeste, frente al hoy km. 337 de la Ruta 18, campos que pertenecieron a José De Castro Vergara (el padre de "Juca"); luego a Francisco Ferreira Chaves Guerrilha; posteriormente a Bautista Hontou Seré y más cerca en el tiempo, al vecino "Cacho" Pereira.
Allí se han encontrado, restos de panteones y sepulturas coronadas por "recordatorios" construidos en "ladrillos de campo" (ladrillones) y asentados en barro; teniéndose la certeza, que el mismo funcionó hasta los inicios de la década de 1930.
En uno de esos cementerios, fue sepultado el cuerpo de María Concordia Vergara…. Quizás, en el de los Hontou-Seré, en las manzanas anegadizas, detrás del hoy, teatro "Serafín J. García".
Nunca más, lo sabremos…
HOTEL FRATERNIDAD…
No se posee constancia escrita del día, mes y año, que empezó a funcionar el hotel, cuyo propietario optó por denominarlo "FRATERNIDAD".
Como ya lo expresé anteriormente, en 1894, quedó pronta la estructura primigenia del mismo, de la cual se supone que fue su constructor y proveedor de ladrillos, el italiano: Carlos Bonelli.
Se tiene la certeza que en el año 1880, en dirección Noreste y antes de llegar al "Paso Real del Parao", lo que equivale a decir, en la cuadra siguiente a donde se construiría el hotel, funcionaba una pulpería, denominada "Pulpería del Paso", propiedad del brasileño Bernardo Silvera Fernández, quien además era integrante de la Sociedad "Merinos del Tacuarí", que funcionaba en el "Rincón de Ramírez" (Tercera Sección de Treinta y Tres) con campos afectados y crianza de ovinos, respectivamente.
En 1882, el "Paso Real del Parao", contaba con el servicio del "PRIMER BOTERO" que hubo en la zona: Felipe Garmendia, de quien se comenta que en un costado del bote, pintado de rojo, lucía en color blanco, la inscripción : "PARA-O" (Obviamente, que representaba el nombre del arroyo "Parado", para las "Comisiones Demarcatorias de Límites" y a partir de 1903, aproximadamente, "Parao", para los paisanos y no tanto, de la región).
En 1890, fue construida la casona de Isidro Tellechea Salvarrey, esposo de Fany Arnaud- con descendencia- (donde hoy, funciona el Liceo de Vergara "Dr. Braulio Lago Miraballes") e inmediatamente, se la destinó para casa de familia; comercio de Ramos Generales y "Posta de Diligencias".
La pulpería de: "Tellechea y Lanza" comenzó a funcionar bajo la tutela de los socios: Isidro Tellechea Salvarrey e Irineo Blas Lanza Giménez, que a su vez era panadero y fabricaba para el negocio, sus especialidades de estilo: galleta, pan y bizcochos.
Para 1890, ya cruzaba al menos una diligencia, que cubría la línea Treinta y Tres- "Villa de Artigas" (hoy, ciudad de Río Branco- Cerro Largo) y a la recíproca.
La conducía su dueño, el mayoral: Bernabé Diogo. Resumiendo: No quedan dudas, respecto a que la casona antedicha, ofició como "PRIMERA POSTA DE DILIGENCIAS" y de que Irineo Lanza, fue "EL PRIMER PANADERO", que hubo en Vergara.
Puede haber acontecido también, de que Tellechea, brindara alojamiento en su casona de muchas piezas, tomando en cuenta de que la zona se empezó a poblar definitivamente, después de 1891. Y como ya se vio, recién en 1896, según Paseyro y Monegal, habían "dos posadas" (una de ellas, "EL PRIMER HOTEL FRATERNIDAD").
En cuanto a las carretas tiradas por bueyes, se tiene conocimiento que desde 1880, "carreteaba" para la zona Eustaquio Navarro y posteriormente, los hermanos: Doroteo y Raulino o Braulino Alza Guillermo (deformación del apellido alemán "Wilhelm" y que los curas brasileños, en Arroio Grande, los anotaron como "Guilherme").
Esta nota es parte de Enero 2026 · Nº 180.




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